El maestro se considera el centro de atención durante la clase, y el modelo a seguir, también tiene la función de establecer normas y hacerlas cumplir. Castiga y humilla cuando es necesario y reproduce la cultura y el pensamiento dominantes.
El alumno se considera como el imitador del docente, su papel es pasivo y debe obedecer todo lo que se dice y acatar las normas de la escuela. Es sumiso y no cuestiona a sus superiores, por lo que se encuentra sometido a ellos. No critica ni reflexiona.
El uso de las tecnologías de la información en la atención a los alumnos con necesidades educativas especiales ha demostrado a lo largo de estos últimos años que facilita su comunicación, el acceso a la información, el desarrollo de aprendizajes, la modificación del entorno, su autonomía, su desarrollo social y cognitivo y su acceso al ocio y empleo. Para apoyar este proceso, el Centro Aragonés de Tecnologías para la Educación (Catedu) en colaboración con el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, organizó el pasado curso una jornada sobre este tema y dado el éxito de participación habrá una segunda edición el próximo 14 de mayo.